Barthes desarrolla la idea de la fotografía en un registro de la realidad como un objeto irrepetible. De una forma muy personal, influenciado por la muerte de su madre así concluye la idea de que la fotografía adquiere un valor con el paso del tiempo, pero en su caso esto ocurre también cuando una persona que fue fotografiada muere.
La fotografía repite lo que nunca más podrá repetirse. Nos habla de un sentimiento de nostalgia pero que se recuerda a través de la imagen
También Barthes realiza una comparación entre la fotografía y la pintura, diciendo que la fotografía es vista desde el objetivo a fotografiar, en cambio la fotografía por su parte puede fingir la realidad sin haberla visto. Esto me hizo pensar en cómo la foto tiene una gran diferencia con la pintura y los comentarios que se decían que la fotografía podía llegar suplantar a la pintura y al grabado, me doy cuenta de que no fue así, sino más bien la fotografía se volvió parte de la pintura por el dote que tiene de captar un momento real y utilizarlo como base para la pintura, de igual manera diría que la pintura influencio mucho a la fotografía en su comienzo.
Barthes menciona como nos posicionamos ante una imagen y como nos comportamos al observarla, pues dice que siempre en el fondo la interpretación es privada y personal.
La imagen ha influido y sigue asiéndolo en la sociedad, entre sus sistemas simbólicos y representativos, lo que caracteriza que la sociedad consume imágenes que con el transcurso del tiempo se van considerando cada vez más falsas y menos verídicas.
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